no escucho y sigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace vivir


9 ago 2012


Infinitamente erradas, todavía creemos que una gran historia de amor consiste en pelearse y reconciliarse, separarse por la guerra, traicionarse y perdonarse o existir de a tres.
En el fondo, creemos que el amor con todas las letras debe ser complicado o imposible, y que los hombres que valen la pena son aquellos que nos provocan llorar.

Equivocadas, nos lastimamos persiguiendo la crudeza, la pasión descontrolada, las palabras duras y el conflicto interior; pero la felicidad no llega hasta que comprendemos que el amor es el equilibrio y la rutina, la complicidad del tiempo, los gestos tibios, la presencia constante y la memoria compartida.

Todos los días, cuando alguien cree que el amor es ropa tirada por la ventana, otro amor se muere.