Más herida que asustada, menos triste que
atontada, en la avant premiére de esta resaca extra large. Vos pedís cambiar de aire, yo no sé cambiar la cara. Vos corrés el
doble y yo te espero la mitad. Y no puedo respirar, y tengo
cuarenta mil de fiebre un minuto antes de dejar de quererte. Y me duele la
ciudad, y tengo un acorde entre los dientes un minuto antes de dejar de
quererte. Y es que estas ganas de irse llegaron para quedarse, y le prometen
besos brujos a mi soledad.
Nos debemos ese antojo…
Y tus manos no me escuchan, y mis labios
no quieren ni verte un minuto antes de dejar de quererte. Y mi olvido no te olvida, y mis miedos te desean suerte
un minuto antes de dejar de quererte.
