Sería
una pena quedarme en el tiempo del vicio y el sexo barato, aunque te digo que a
veces tan mal no la paso. Pero a veces hasta el más idiota merece un poco de calor,
y si es el tuyo
mejor (porque el tuyo es mejor). Seria una pena que un día me dieras por muerta y te helaras
las venas, y me dejaras un tajo en la cara y un viaje al dolor por condena.
Porque a veces hasta el más
payaso merece un poco de amor, y si es el tuyo mejor
(porque el tuyo es
mejor).
Sería una pena no volver a tocarte otra vez, sería una pena no ver bien las
señas del tanto, del truco y de tu
alma, que alumbra con calma y me
saca, entre buenas y malas, de
esta perdición. Le agradezco a mi santo, el de los que no se creen ninguna,
por haberme engañado otra vez y dejarme a tus pies, como un ciego que busca
y encuentra después de perderse hasta enloquecer.
Sería una pena no volver a tocarte
otra vez…
