no escucho y sigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace vivir


21 oct 2011

vuelta al Mundo




No me regalen más libros, porque no los leo. Lo que aprendí es porque lo veo. Mientras más pasan los años me contradigo cuando pienso. El tiempo no me mueve, yo me muevo con el tiempo. Soy las ganas de vivir, las ganas de cruzar, las ganas de conocer lo que hay después del mar. Yo espero que mi boca nunca se calle. También espero que las turbinas de este avión nunca me fallen. No tengo todo calculado, ni mi vida resuelta, solo tengo una sonrisa y espero una de vuelta. Yo confío en el destino y en la marejada. Yo no creo en la Iglesia, pero creo en tu mirada. Sos el sol en mi cara cuando me levanta, yo soy la vida que ya tengo, vos sos la vida que me falta. Así que agarra tu maleta, el bulto, los motetes, el equipaje, tu valija, la mochila con todos tus juguetes y dame la mano, vamos a darle la vuelta al mundo. Me escapé de la rutina para pilotear mi viaje porque el cubo en que vivía se convirtió en paisaje. Yo era un objeto esperando a ser ceniza, un día decidí hacerle caso a la brisa, a irme resbalando detrás de tu camisa. No me convenció nadie, me convenció tu sonrisa. Y me fui tras de ti persiguiendo mi instinto. Voy a escaparme hasta la constelación más cercana. La suerte es mi oxígeno, tus ojos son mi ventana. Quiero correr por siete lagos en un mismo día, llegar al tope de la sierra, abrazarme con las nubes, sumergirme bajo el agua y ver como las burbujas suben.