además de que me abrace, le pedí que me quisiera. pudo lograr lo que nunca otro hombre pudo lograr, demostrar de verdad que había tanta pasión junta. dentro de su corazón, ahí en la cama desparramado en media hora de infierno, tocamos el cielo con las manos. se notaba en el colchón más sudor que en cualquier otro, y con caricias el intentaba sanar mi corazón roto.
#sobredosisdepastillas
