Mucho más que dos no fui contigo, y lo peor es que ahora soy menos que uno, porque la mitad de mi se fue en tu pecho con ese vil comentario inoportuno “de un te quiero a la pasión hay largo trecho”, y digo, no, no tuviera preferido una mentira, pero tampoco la verdad, me hubiera bastado con levantarme un día y verme en vuelta en soledad. Mi te quiero quería levantar castillos, pero el tuyo solo sostenía un muro. Tu pasión inexistente o de bolsillo, mi pasión pasado, presente, y futuro.
#sobredosisdepastillas
