Conoce bien cada guerra, cada herida, cada ser. Conoce bien cada guerra de la vida, y del amor también. Me dibuja un paisaje y me lo hace vivir, en un bosque de lápiz se apodera de mi, lo quiero a morir. Y me atrapa en un lazo que no aprieta jamás, como un hilo de seda que no puedo soltar, no puedo soltar, no quiero soltar, lo quiero a morir. Cuando trepo a sus ojos me enfrento al mar, dos espejos de agua, encerrado en cristal, lo quiero a morir. Sólo puedo sentarme, sólo puedo charlar, sólo puedo enredarme,
sólo puedo aceptar ser solo suya, tan solo suya, lo quiero a morir.
