Todas las mañanas iguales, peleando como animales de la lucha libre y la guerra,
esa vieja rutina que aterra. Dos corazones DOLIDOS, una vida SIN SENTIDO, y un triste silencio que crece está golpeando la puerta. Juro que nunca jamás quise lastimarte, siempre que trato de estar no estoy en ninguna parte. Y quiero enloquecerme de amor como esa noche que te ví, y no dude en estar con vos, mi amor. Puedo gritarle a la luna que como vos no hay NINGUNO, y si alguna noche te veo, vas a ver lo malo y lo bueno. Dicen que “el pasado, pisado”… yo no me atrevo a pisarlo, porque las espinas me DUELEN.
