no escucho y sigo, porque mucho de lo que está prohibido me hace vivir


8 mar 2011

Los inviernos de una noche, mañanas que fueron y ahora dejan de sangran en tus infiernos. Las semillas de tu encanto van creciendo, vivo fuertes madrugadas que al otro día siento. Piel de oro, rojo enfermo, el amor ambidiestro, de la luz hacia lo oscuro, de lo oscuro hacia la luz, todo nuevo.  
Respirar, emborrachar, morir y seguir viviendo. Los amores, el derroche, los finales abiertos... 
Lo que habita en otros lados y aun no conocemos. Lo que pides, lo que puedo, lo que queda en intentos,  
todo a punto de alterarse, siempre a todo momento.