Feliz día del amigo para las personas más importantes de mi vida, para mis AMIGAS, mis hermanas del alma.
No puedo darles soluciones para los problemas de la vida, ni tengo respuestas para sus dudas o temores, pero puedo escucharlas y buscarlas junto a ustedes. No puedo cambiar sus pasados ni sus futuros, pero cuando me necesiten voy a estar ahí. No puedo evitar que tropiecen, solamente puedo ofrecerles mi mano para que se sujeten y nunca caigan. Sus alegrías, sus triunfos y sus éxitos no son míos, pero
disfruto sinceramente cuando las veo felices.
No juzgo las decisiones que toman en la vida, me limito simplemente a apoyarlas, a estimularlas y a ayudarlas cuando me lo pidan. No puedo impedirles que se alejen de mi, pero si puedo desearles lo mejor y esperarlas, para cuando quieran volver. No puedo trazarles límites dentro de los cuales deban actuar, pero sí les ofrezco el espacio necesario para crecer, para que crezcan conmigo. No puedo evitar sus sufrimientos cuando alguna pena les parte el corazón, pero puedo llorar con ustedes y recoger cada pedacito para armar ese corazón de nuevo. No puedo decirles quienes son ni quienes deberían ser, solamente puedo quererlas como son y ser su amiga, siempre, en todo momento, contra viento y marea.
